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Llegó el momento de
"Condenado a
vivir", tema que habla de los nefastos resultados derivados de la
conducción temeraria y del papel que la eutanasia juega en la vida del protagonista. El principio viene
marcado por un trepidante ritmo a cargo de Carlos Delgado que castiga la batería incesantemente hasta el
final del mismo. Sensacional también fue el trabajo vocal de Manuel Rodríguez en estos compases.
El cuarto tema de la actuación fue
"La muerte sobre un
papel", quizás el más conocido y pegadizo
de la banda gaditana aunque no el mas cañero de su primer LP, no defraudo y siguió haciendo gala
de sus pegadizas letras, con una audiencia cada vez mas entregada al sexteto gaditano,
bañado en multitudes y en el sudor que ellos mismos producían en tan explosivo ambiente.
El momento cumbre de la noche llegó cuando Manuel Rodríguez preguntaba
irónicament e
a los asistentes si conocían a un grupo inglés llamado Iron Maiden para introducir
"The trooper". No hay
palabras para describir lo que aquello supuso entre la masa allí presente, que no paro de
corear el emblemático tema y de botar como posesos hasta su conclusión. Un gran acierto por parte
de Sphinx que fue muy de agradecer.
El show finalizó con
"Almas sin paz" y los marshalls de Justi Bala y Santi Suárez escupiendo el característico
doblete del principio que da paso a los potentes riffs que sostienen el tema. Una descarga de potente
heavy metal que concluye con un apoteósico final en la que todos los instrumentos se funden
en una orgía de decibelios que puso punto y final a la actuación de la banda.
En definitiva, un bombazo de directo que a todo el mundo se le antojo brevísimo (sólo media hora) en
el que la puesta en escena de los músicos, en especial la del bajista Andrés Duende, hizo vibrar al público
sevillano hasta la extenuación, y que fue complementada en varias ocasiones con moshing de algunos
de los componentes de Sphinx. También quiero mencionar a Nino, el nuevo teclista de SPHINX, que ha sabido
encajar a la perfección ser el sustituto de Manuel Rodríguez al frente de un instrumento esencial para la musica
de esta banda. Si alguna pega hay que ponerle a esa noche, apuntaría las escasas dimensiones del escenario
que limitaron mucho la movilidad de grupo y tal vez, la lentitud con que ejecutaron "la muerte sobre un papel"
debido al precario equipo de monitores que acompañaban a la formación gaditana, y al inconveniente de tocar
con una batería ajena.
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