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Primera
oportunidad que se presentaba para ver a Sphinx tocar en su tierra tras la
salida de su 1º disco al mercado en el pasado mes de Diciembre. Hay que
destacar que la ultima vez que tocaron en tierras gaditanas fue el pasado
mes de Abril en la Casa de la Juventud de Cádiz, en la que lograron meter
mas publico que los mismísimos Tierra Santa, que tocaron el día anterior
a ellos. Con respecto a aquella actuación han cambiado algunas cosas (1º
disco, apoyo de medios, mas publico), pero aun así, Sphinx siguen siendo
los mismos de siempre, sabiendo lo que quieren y demostrando que su éxito
no les ha endiosado ni nada por el estilo, actitud que me parece digna de
alabar. Tras estos pequeños comentarios, vayamos con el concierto en sí.
La
Discoteca Kamelot es la típica para niños pijos, pero es de extrañar su
decoración, pues esta ambientada al más puro estilo Excalibur, con
espadas, antorchas y demás parafernalia (lastima de sitio para el fin que
se le da). Esa era una las sorpresas de la noche, ese sitio tan inusual
para un concierto de Heavy Metal. La 2ª sorpresa de la noche, os la
relato ahora mismo:
Entre
en la sala sobre las 21:45, y me encontré a un grupo probando sonido....
nada mas y nada menos que con el mítico "I Want out". Hasta ahí,
todo normal... pero es que lo estaban haciendo instrumental y todo el
publico lo estaba cantando!!. Tras esta pequeña prueba del equipo de
sonido, ese grupo se retira de escena, y la gente le dedica un gran
aplauso. Yo me preguntaba que para que se le aplaudiría a un pipa
probando sonido, pero un colega me saco de mi error: Eran los teloneros de
Sphinx, los jóvenes EVIL. Esta joven banda de Puerto Real, con tan solo
19 años de media de edad de la banda (banda formada por Mayte Sánchez y
Lolo García a las guitarras; Pedro Ayuso a la batería; y José García
al bajo y la voz) sorprendió a todos con un gran concierto, y además,
por llevar en sus filas a una chica encargada de la guitarra, y que no lo
hace nada mal. Salieron a escena a las 22 en punto, visiblemente nerviosos
y haciendo sonar una intro compuesta para tal ocasión, "Welcome to
the Real World", enlazada con la presentación de la banda a cargo
del tema que les da nombre, una poderosa instrumental llamada "Evil
Metal". Se les notaba nerviosos en los primeros compases del
concierto, pero eso duro poco. La gente se lo estaba pasando bien con
ellos, y mas, cuando decidieron calentar al personal y tocaron seguidas
"Beyond the Realms of death", "Future World" (en el
que la guitarrista Mayte fue la voz solista) y "The number of the
beast". El bajista José daba las gracias visiblemente alucinado por
la gran respuesta del publico, y aprovecharon para presentar un tema
propio que ira incluido en su 1ª maketa, tema llamado "Strange
Dreams" y que la peña escucho con atención para dar un juicio
positivo en forma de gran aplauso. Y para rematar la faena, dando las
gracias a Sphinx y a todo el publico, terminaron de montar la fiesta con
"Iron Maiden" con todo el mundo coreando el estribillo. Gran
despedida del publico con un grandísimo aplauso, reconociendo el muy buen
concierto de esta joven banda, que conecto con la gente muy bien, y a la
que habrá que seguir de cerca para ver su evolución. Como os decía
arriba, una grata sorpresa.
Tras
este breve pero intenso show, el ambiente ya estaba mas que caldeado para
el plato fuerte de la noche. A las 22:35 aprox., comenzaba a sonar la
intro
"Esfinge mágica", mientras Sphinx, ocupaban posiciones en
el pequeñísimo escenario. Tras la intro, y sin un segundo de tregua,
estalla el demoledor
"Angel sin Piedad", y ya desde ese momento,
podemos comprobar el grandísimo estado de forma en el que la banda se
encuentra, clavando los temas como en el disco, con un grandísimo sonido
y una entrega en escena encomiable. Tras este primer bofetón de puro heavy, Manolo Rodríguez nos saluda a todos y da paso a otro pedazo de
tema
"Mundo Oscuro", nuevamente bordada por toda la banda. A
continuación, se hace el silencio, y se escucha como un coche acelera
para acabar estrellándose... obviamente, era el momento del 1º single,
el maravilloso
"Condenado a vivir", el cual, tuvieron que cortar
a la mitad debido a un problemilla con el sonido del bajo, y tuvieron que
empezarla de nuevo (esta vez sin la intro del coche), para gozo del
personal. Tras esto, llega toda una sorpresa. Manolo dedica el tema a un
amigo muy especial que ya no esta entre nosotros, y nos presenta una versión
del
"I want it all" de Queen, que no encuentro palabras para
describir... algo fuera de lo normal, cualquiera que no supiera que era un
tema de otra banda, hubiera creído que era de Sphinx, pues le imprimieron
toda su fuerza y su característico sonido. Tras esta gran sorpresa,
llegaba el turno de ponerse "tiernos", con la balada
"Mirando al infinito", y todo el personal con los mecheros de
rigor. Entonces le llegó al turno a
“Sueños perdidos”, que para no
variar la tónica de la noche, encandilo a la audiencia. Tras esto, Manolo
nos relata el papel tan importante que Internet tiene en Sphinx, y cuando
anuncia el siguiente tema, ni mas ni menos que
"La muerte sobre un
papel"
aquello se vino abajo. Espectacular la reacción de la peña
con este tema. Tras esto, Manuel procedió a presentarnos a la banda.
Increíbles los solos de Justi y Santi, demostrando que la dama de las 6
cuerdas no guarda secretos para ellos, divertidísimo Andrés Duende con
"el robot" (no os cuento lo que es, tenéis que verlo para
creerlo), al pobre Nino le pillo eso de los solos un poquillo
desprevenido, y cuando le llego el turno a Carlos.... imposible de
describir, mas de 5 minutos de fuerza y velocidad a la batería, dejando a
mas de uno con la boca abierta. Tras esta demostración de lo que son
capaces de hacer estos músicos, vendría el 3º homenaje a Maiden de la
noche, con otro clasicazo de la dama
"The trooper" en la que
sobra decir que el personal se volvió como loco. Encarábamos ya la recta
final del concierto, y de nuevo vuelta a la caña marca de la casa, con mi
tema favorito de Sphinx, ese tema llamado
"Almas sin Paz" que a
mas de uno puso la carne de gallina… Tras esta maravilla, Manolo nos
demuestra hasta donde puede llegar su garganta en los tonos agudos, luciéndose
sobremanera en “la tierra del mal”, y finalmente, poniendo ya el éxtasis
total, cerrando con el tema que les da nombre,
“Sphinx”, mientras nos
recordaban una y otra vez que era la magia de una esfinge…
Aquello
había terminado, Sphinx se bajaron como auténticos héroes, no pararon
de firmar y hacerse fotos con todo aquel que quisiera, y en sus rostros se
notaba la satisfacción del deber cumplido. En resumen, un poco mas de dos
horas de puro y autentico heavy metal, con 2 bandas, una de ellas, una
joven promesa a la que habrá que estar atento, porque les sobran ganas y
calidad para llegar lejos (mucha suerte Evil), y otra banda, que demostró
el porque de su creciente popularidad, demostrando que cuando las cosas se
hacen bien, y se tiene talento, ganas, ilusión y, porque no decirlo, un
par de cojones, la suerte acaba llegando. Enhorabuena a las dos bandas por
tan magnifica noche. Esperamos que repitáis pronto.
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