Día 27 de abril de 2002. Un fallo de un
grupo previsto para tocar en la sala Emporio de Morón (Sevilla) da lugar a
una posible actuación de Sphinx en
ésta. Es una propuesta precipitada pero aceptada de inmediato por
los miembros del grupo. Los únicos
carteles que anunciaban esta actuación,
fueron los que figuraban en la propia puerta de la sala y también
en el topic del canal Sphinx, puesto ese mismo día
por el propio Manolo. Gracias al canal yo mismo
pude enterarme de tal concierto ese mismo día y
conseguí reunir a un grupo de heavys de Utrera, ya
que aunque fuera algo precipitado, merecía
la pena ir a vivir un poco de buen heavy metal.
Sin saber ni siquiera la hora, partimos de inmediato hacia Morón en busca
de la privilegiada sala. A partir de ahí fue todo
impresionante. Nada mas llegar pudimos ver como los miembros de Sphinx
estaban en la prueba de sonido y de inmediato se
pudo captar la increible calidad de cada uno de ellos por separado, desde
las guitarras hasta la poderosa bateria de Carlos. El tiempo de comienzo
del concierto no parecía estar previsto, habría
que esperar a que la sala se ambientara un poco. Gracias a esto tuvimos la
oportunidad, mientras se llenaba el local, de
tomarnos algo y charlar con todos los miembros del grupo (algo memorable
para todos nosotros). Cabe destacar la decoración
del local, nunca mas acertada, ya que estaba completamente ambientado al
más puro estilo egipcio, con estatuas y dibujos en
las paredes, cosa que venia de perlas con el grupo.
Eran las 2 menos cuarto de la noche y la cosa parece que ya estaba
ambientada lo suficiente como para que el concierto empezase. Todos
es
perábamos ansiosos el comienzo del sonido del teclado de Nino en la
intro que daría pie a "Ángel sin piedad", tema que haría flipar a todos los que
allí estábamos, excepto algunos que parecían no
haber escuchado
nunca a Sphinx y estaban un poco confusos (quizás porque no era el estilo
de música que ellos esperaban). Con el comienzo del segundo tema ("Almas sin
paz") Manolo empezó a animar a toda la peña que estaba
allí solo
observando, lo que hizo que aquello empezara a animarse
más profundamente. Mucha gente empezaba a captar la
increíble calidad que
allí rebosaba. Los increíbles solos de Santi y Justi dejaron atónitos a
más de uno por allí, incluido yo. Después de esto Manolo aprovechó
para presentar al grupo y saludar a los asistentes. Después
de este
tema y un par de minutos de descanso, el concierto continuó con
"Condenado
a vivir" donde la cosa se empezó a caldear a tope, rematando con el
conocido "The trooper" donde los cuellos empezaron a dislocarse. En
toda la
sala (desde heavys hasta menos heavys) nadie podía parar ya de
seguir el ritmo de la música y tararear las canciones. Hay que destacar la
increíble ejecución de esta versión,
desde los riffs de bajo hasta los fantásticos solos de guitarra, voz y bateria.
Seguidamente la cosa prosiguió con dos admirables temas
de la banda "Sueños Perdidos" y
"La muerte sobre un papel", uno de los
temas más cañeros del grupo y más reconocidos. Manolo por supuesto siempre dando la talla y animando a la peña
para que todo estuviera a tope. Llegó la hora de hacer un breve descanso
mientras Sphinx tocaba el tema más tranquilo de la banda,
"Mirando al
infinito". Esto no duró mucho y
a que nada mas terminar recibimos la
descarga de "I want it all" (versión de
Queen que como ya sabemos rinde
homenaje a un amigo de la banda que falleció) y
"La tierra del mal". Después dos fabulosos temas:
nos llegó "Mundo oscuro", quizás el tema más
siniestro de la banda hasta el momento, cuyos riffs engancharon a toda la
gente de principio a fin. A continuación de ese tema todos nos quedamos
sorprendidos con lo que allí se iba tocar: nada más y nada menos que una versión de una famosa canción del grupo
Triana: "En
el lago". Este tema
parece que fue una sorpresa para más de uno. Compuesto para un disco
de versiones del nombrado grupo, fue increíble
en su totalidad. Aquí se
podía demostrar la calidad como músicos de todos ellos,
adaptando el tema
al más puro "estilo Sphinx".
Rápidos punteos, fantástica voz,
implacable batería, una caña de canción la cual nos
sorprendió a todos.
Llegó el momento de lo que parecía ser la despedida, repitiendo
"The trooper"
debido al clamor del público, y tocando su ultimo tema, el cual da nombre
al grupo. "Sphinx" es el
corte que personalmente me gusta más. Para empezar
la intro nos enganchó a todos. Impresionante la batería de
Carlos de
principio a fin demostrando una imponente fuerza y poderío, fantásticos
riffs y asombrosas melodías vocales. Para terminar Manolo nos regaló unos
fenomenales agudos dignos de un gran cantante de heavy.
Poco después todo
fueron aplausos y firmas. 2 horas de concierto sin descanso a tope. Cabe
destacar que aunque la sala no estuviera hasta los topes, la puesta en
escena del grupo fue magistral, haciendo que todos pasáramos una gran
noche
de heavy metal. "Es la magia de una esfinge".